Al día siguiente...
La luz en mis ojos pegaba muy fuerte. Había dormido un poco mal, y esto me puso algo de mal humor.
Hoy no tuve ningún sueño, y siempre que los tengo, los recuerdo, así que dudo que en la noche soñé algo.
Me levanté, desperezándome, y fui al baño. El aliento horrendo me mataría. Lavé mis dientes, y mi cara. Me miré en el espejo, y a mi mente vino un recuerdo...
-¿Cuando será la hora en la que quieras ir a la escuela, eh?-Me preguntó papá, mientras íbamos en el auto.
-Cuando me enseñen otras cosas que no sean las tablas.-Dije, cruzada de brazos.-Odio el uniforme de...-Me interrumpió.
-¡HEY! ¿Quién te enseño las palabrotas? Tienes 7 años, señorita.-Me dijo. Miré a mi hermana, quién estaba en su silla para bebés, y blanqueé los ojos. Ella soltó una risita.-¿Que le hiciste a tu hermana?-Me dijo mirando por el retrovisor.
-Nada. ¿No es así, Meg?-Ella sonrió y le asintió a papá.-¿¡Ves?!-Le dije a punto de reír.
-Si, si, claro...-Dijo sonriendo.-Ya estamos aquí, princesa.-Suspiré enfadada, mirando por la ventana.
-¿Enserio tengo que hacerlo? No me gusta esta ciudad... Quiero volver a Chicago...-Le dije molesta.
-Amor, te prometo que te gustará con el tiempo. ¿No tienes amigos nuevos?-Fruncí el seño.
-No, papá. Todos los chicos de aquí se creen mejores que los demás.-Suspiró.
-Pero eso con el tiempo cambiará. Te irás acostumbrando, y a medida que hables con los niños, verás que tienen muchas cosas en común.-Miré a la escuela en un suspiro, y luego a mi papá.
-Esta bien...-Dije, algo arrepentida. Me sonrió, y estiró su mano para hacer nuestro saludo.-¡Pero...! Debes comprarme helado para cuando salga...-Le dije sonriendo.
-Claro que sí, mi princesa.-Me dijo, tocando mi nariz. Tomé mi mochila de Hello Kitty, y abrí la puerta.
-Adiós mana.-Me dijo Meggie.
-Los quiero.-Les dije, antes de cerrar e irme dentro de la escuela.
Moví mi cabeza, dejando los recuerdos del pasado de donde son. Del pasado. Este recuerdo era parte de uno de mis sueños del mes pasado, y recuerdo que ese día fue uno de los mejores que tuve.
Salí del baño, y prendí mi celular. En lo que se encendía, fui a buscar algo para ponerme:
-¿Cuando será la hora en la que quieras ir a la escuela, eh?-Me preguntó papá, mientras íbamos en el auto.
-Cuando me enseñen otras cosas que no sean las tablas.-Dije, cruzada de brazos.-Odio el uniforme de...-Me interrumpió.
-¡HEY! ¿Quién te enseño las palabrotas? Tienes 7 años, señorita.-Me dijo. Miré a mi hermana, quién estaba en su silla para bebés, y blanqueé los ojos. Ella soltó una risita.-¿Que le hiciste a tu hermana?-Me dijo mirando por el retrovisor.
-Nada. ¿No es así, Meg?-Ella sonrió y le asintió a papá.-¿¡Ves?!-Le dije a punto de reír.
-Si, si, claro...-Dijo sonriendo.-Ya estamos aquí, princesa.-Suspiré enfadada, mirando por la ventana.
-¿Enserio tengo que hacerlo? No me gusta esta ciudad... Quiero volver a Chicago...-Le dije molesta.
-Amor, te prometo que te gustará con el tiempo. ¿No tienes amigos nuevos?-Fruncí el seño.
-No, papá. Todos los chicos de aquí se creen mejores que los demás.-Suspiró.
-Pero eso con el tiempo cambiará. Te irás acostumbrando, y a medida que hables con los niños, verás que tienen muchas cosas en común.-Miré a la escuela en un suspiro, y luego a mi papá.
-Esta bien...-Dije, algo arrepentida. Me sonrió, y estiró su mano para hacer nuestro saludo.-¡Pero...! Debes comprarme helado para cuando salga...-Le dije sonriendo.
-Claro que sí, mi princesa.-Me dijo, tocando mi nariz. Tomé mi mochila de Hello Kitty, y abrí la puerta.
-Adiós mana.-Me dijo Meggie.
-Los quiero.-Les dije, antes de cerrar e irme dentro de la escuela.
Moví mi cabeza, dejando los recuerdos del pasado de donde son. Del pasado. Este recuerdo era parte de uno de mis sueños del mes pasado, y recuerdo que ese día fue uno de los mejores que tuve.
Salí del baño, y prendí mi celular. En lo que se encendía, fui a buscar algo para ponerme:

Acabé de arreglar mi cabello, y dejé mi camisa abierta, y fui a tomar el celular. Iba a ir a despertar a Megan, pero me encontré con que ella ya no estaba en su cuarto. Me alarmé un poco, pero al escuchar el ruido de la tele desde abajo, me tranquilicé. Bajé las escaleras, y fui a la cocina sin mirar a Megan. Fui a la cocina, e hice MI desayuno. Si yo no era como su madre, que ella se haga su desayuno. Acabé, y comencé a desayunar. A los 15 minutos, Megan llegó a la cocina, y miró sorprendida.
-¿Te haz echo el desayuno, y ni te dignas a hacerme el mío?-Dijo molesta. Acabé la tostada, y levanté mis cosas.
-Al parecer, yo no soy ni tu madre ni tu padre, así que debes hacer tu desayuno. Haz todo tu sola de ahora en más, Elizabeth.-La llamé por su segundo nombre.
-¿Y te haces la enfadada?-Exclamó.
-Tu te haces la enfadada. Y no me hables en ese tono.-Tomé mis llaves.-O desayunas y te vas en tu bicicleta, o comes algo en la escuela y nos vamos en la camioneta.-Dije esperando respuesta, con una mano en mi cintura.
-¿Cómo?-Dijo sin creer lo que dije.
-No te hagas la que no escuchaste. Tomo eso como que te irás en bicicleta.-Tomé mi mochila, y me fui a la salida. Busqué mi chaqueta, y me fui de casa. Ella sabía que si no llegaba, tendría graves problemas. Me metí en la camioneta, y encendí el motor. Arranqué y me fui a la escuela.
Ahora comenzaría a ir en la camioneta, y ahorrarme el incomodo camino hasta la escuela.
-Hey.-Me dijo Sara, en el estacionamiento, al ver que cerré la puerta de la camioneta con muchísima fuerza.-Tengo varias preguntas.-Gruñí.-¿Dónde esta tu hermana, en principal?-Me dijo caminando a mi lado.
-En casa, lo más probable.-Dije, respondiendo su pregunta con resignación.
-¿Y por qué eso...?-Me dijo sorprendida.
-Por que se hará el desayuno ella misma, y se quedó.-Me encogí de hombros.
-Okey. Primer interrogatorio acabado. Segundo, comienza. ¿Por qué viniste en auto?-Me dijo abriendo su casillero.
-Porque no tenía ganas de venir en patineta. De ahora en más, vendré en la camioneta.-Dije esperando.
-¿Y porqué, repentinamente, no tienes ganas?-Resoplé.
-¿¡ACASO QUIERES SABER TODA MI VIDA?!-Exclamé disgustada y exaltada. Se sorprendió, y me dí la vuelta para ir a mi casillero, pero me choqué con nadie más que con el Apestoso.-¡Quítate, idiota!-Le dije enfadada.
-¡Oye! ¡Aún no te hablé!-Me respondió.
-¡Luke! Déjala.-Le hizo una seña.-Vamos.-Luke suspiró mirándome, y se fue con Sara. Me pasé una mano por el cabello, y me fui a mi casillero. Abrí con la combinación, y enseguida se pasó por mi mente cambiarla, pero tampoco era una pelea como para hacerla dormir fuera de la casa, cerca del perro de los Jonson.
-___________(Tn)...-Me dijo Jeremy llegando.-Sara me dijo que estás... molesta.-Lo miré de reojo. No quería hablarle, de esa manera no acabaría gritándole.-Está bien, no me enfadaré si gritas.-Negué, sin hablar.-Enana... Basta con eso.-Suspiré, y cerré el casillero. Seguido, me giré a él.
-Mira, Jeremy... No estoy de buen humor hoy. Me pasaron millones de cosas en la mañana, y tengo que estar lo suficientemente mal como para venir en la camioneta de mi padre.-Le dije, con paciencia.
-¿Viniste en la camioneta de tu padre?-Me preguntó sorprendido. Yo asentí.
-Como escuchas. Así que, por favor, no quiero hablar con nadie, hasta que se me pase.-Dije sin levantar la voz.
-Vamos, por favor.-Me dijo, impidiendo el paso.-Dime algo: ¿No necesitas desahogarte?-Lo miré a los ojos, y me lancé a sus brazos. Lo abracé, y él me estrechó a su pecho. No debía llorar, no frente a toda la secundaria. Sería algo que me marcaría de por vida, y sería la única idiota que lloró en la escuela secundaria.-¿Que te sucedió, enana?-Suspiré, y lo miré.
-Que no pasó. Me siento la peor persona del mundo, Jeremy. Soy una pésima hermana, y aún no le digo la verdad, y ella esta enfadada.
-Debes entender que tu eres la mayor. Tu debes poner los puntos, tu debes decidir, y tu eres la que debe estar enfadada.
-No me siento bien haciendo eso. Soy su hermana, no su madre, ella tiene razón.-Él negó.
-Claro que no. ¿Acaso tú no la cuidaste toda su vida, cuando tan solo te debías preocupar por la tuya?-Me interrogó. Yo asentí.-Eres su hermana, y cumpliste el rol que nadie te obligó a hacer. Tu eres como su madre, ella te tiene como ejemplo a tí.-Suspiré.
-Pero hay días en los que siento que, yo no soy su madre, y no tengo ningún control sobre ella, ni la puedo obligar a nada.
-Puedes y si quieres, lo haces. Eres más grande que ella. Como yo, así que te ordeno que dejes de preocuparte por el día de hoy, o por lo menos en las horas aquí.-Reí, y me quedé sonriendo.-Esa sonrisa me gusta.-Me abrazó por los hombros.-Vamos a clase.-Lo miré confundida.
-¿Que tengo yo ahora?-Rió, seguro por mi cara.
-Física. Tenemos. Estamos juntos en esa clase, bobis.-Hice cara de que entendí todo, y nos fuimos a la clase, yo con el humor terriblemente cambiado.
-Hola princesa...-Me saludó desde el otro lado de la linea.
-Hola papi.-Dije alegre.-¿A que no sabes? Hoy me entregaron la prueba de Matemáticas. "Felicitaciones. Super 10."-Le conté alegre.
-¿Enserio? ¡Felicitaciones, hermosa! Me alegro muchísimo.-Expresó contento.
-Gracias papi.-Le dije sonriendo, aunque él no veía.
-¿Y tu hermana?-Me preguntó.
-Esta dibujando. Hoy me dijo que en los de 1° van a hacer una obra. Está feliz de que va a ser una mariposa.-Dije sentándome en el sofá.-¿Pronto vas a volver?
-Si, cariño, solo tenía mucho trabajo hoy, así que me quedaré hasta las 5...¿Si?-Suspiré.
-Bien.-Dije entristecida. Nunca papá estuvo tanto tiempo fuera de casa.
-¿Y Margaret, princesa?-Me preguntó, notoriamente distraído.
-La tía esta viendo su telenovela. Que raro...-Dije con ironía. Papá soltó una risa.
-Debo irme, cariño. Te prometo que volveré a las 5, ¿si?-Reí.
-Si, pa, siempre cumples.-Le dije jugando con el cable del celular.-Te quiero.
-Te amo hermosa.
-¿Te haz echo el desayuno, y ni te dignas a hacerme el mío?-Dijo molesta. Acabé la tostada, y levanté mis cosas.
-Al parecer, yo no soy ni tu madre ni tu padre, así que debes hacer tu desayuno. Haz todo tu sola de ahora en más, Elizabeth.-La llamé por su segundo nombre.
-¿Y te haces la enfadada?-Exclamó.
-Tu te haces la enfadada. Y no me hables en ese tono.-Tomé mis llaves.-O desayunas y te vas en tu bicicleta, o comes algo en la escuela y nos vamos en la camioneta.-Dije esperando respuesta, con una mano en mi cintura.
-¿Cómo?-Dijo sin creer lo que dije.
-No te hagas la que no escuchaste. Tomo eso como que te irás en bicicleta.-Tomé mi mochila, y me fui a la salida. Busqué mi chaqueta, y me fui de casa. Ella sabía que si no llegaba, tendría graves problemas. Me metí en la camioneta, y encendí el motor. Arranqué y me fui a la escuela.
Ahora comenzaría a ir en la camioneta, y ahorrarme el incomodo camino hasta la escuela.
-Hey.-Me dijo Sara, en el estacionamiento, al ver que cerré la puerta de la camioneta con muchísima fuerza.-Tengo varias preguntas.-Gruñí.-¿Dónde esta tu hermana, en principal?-Me dijo caminando a mi lado.
-En casa, lo más probable.-Dije, respondiendo su pregunta con resignación.
-¿Y por qué eso...?-Me dijo sorprendida.
-Por que se hará el desayuno ella misma, y se quedó.-Me encogí de hombros.
-Okey. Primer interrogatorio acabado. Segundo, comienza. ¿Por qué viniste en auto?-Me dijo abriendo su casillero.
-Porque no tenía ganas de venir en patineta. De ahora en más, vendré en la camioneta.-Dije esperando.
-¿Y porqué, repentinamente, no tienes ganas?-Resoplé.
-¿¡ACASO QUIERES SABER TODA MI VIDA?!-Exclamé disgustada y exaltada. Se sorprendió, y me dí la vuelta para ir a mi casillero, pero me choqué con nadie más que con el Apestoso.-¡Quítate, idiota!-Le dije enfadada.
-¡Oye! ¡Aún no te hablé!-Me respondió.
-¡Luke! Déjala.-Le hizo una seña.-Vamos.-Luke suspiró mirándome, y se fue con Sara. Me pasé una mano por el cabello, y me fui a mi casillero. Abrí con la combinación, y enseguida se pasó por mi mente cambiarla, pero tampoco era una pelea como para hacerla dormir fuera de la casa, cerca del perro de los Jonson.
-___________(Tn)...-Me dijo Jeremy llegando.-Sara me dijo que estás... molesta.-Lo miré de reojo. No quería hablarle, de esa manera no acabaría gritándole.-Está bien, no me enfadaré si gritas.-Negué, sin hablar.-Enana... Basta con eso.-Suspiré, y cerré el casillero. Seguido, me giré a él.
-Mira, Jeremy... No estoy de buen humor hoy. Me pasaron millones de cosas en la mañana, y tengo que estar lo suficientemente mal como para venir en la camioneta de mi padre.-Le dije, con paciencia.
-¿Viniste en la camioneta de tu padre?-Me preguntó sorprendido. Yo asentí.
-Como escuchas. Así que, por favor, no quiero hablar con nadie, hasta que se me pase.-Dije sin levantar la voz.
-Vamos, por favor.-Me dijo, impidiendo el paso.-Dime algo: ¿No necesitas desahogarte?-Lo miré a los ojos, y me lancé a sus brazos. Lo abracé, y él me estrechó a su pecho. No debía llorar, no frente a toda la secundaria. Sería algo que me marcaría de por vida, y sería la única idiota que lloró en la escuela secundaria.-¿Que te sucedió, enana?-Suspiré, y lo miré.
-Que no pasó. Me siento la peor persona del mundo, Jeremy. Soy una pésima hermana, y aún no le digo la verdad, y ella esta enfadada.
-Debes entender que tu eres la mayor. Tu debes poner los puntos, tu debes decidir, y tu eres la que debe estar enfadada.
-No me siento bien haciendo eso. Soy su hermana, no su madre, ella tiene razón.-Él negó.
-Claro que no. ¿Acaso tú no la cuidaste toda su vida, cuando tan solo te debías preocupar por la tuya?-Me interrogó. Yo asentí.-Eres su hermana, y cumpliste el rol que nadie te obligó a hacer. Tu eres como su madre, ella te tiene como ejemplo a tí.-Suspiré.
-Pero hay días en los que siento que, yo no soy su madre, y no tengo ningún control sobre ella, ni la puedo obligar a nada.
-Puedes y si quieres, lo haces. Eres más grande que ella. Como yo, así que te ordeno que dejes de preocuparte por el día de hoy, o por lo menos en las horas aquí.-Reí, y me quedé sonriendo.-Esa sonrisa me gusta.-Me abrazó por los hombros.-Vamos a clase.-Lo miré confundida.
-¿Que tengo yo ahora?-Rió, seguro por mi cara.
-Física. Tenemos. Estamos juntos en esa clase, bobis.-Hice cara de que entendí todo, y nos fuimos a la clase, yo con el humor terriblemente cambiado.
-Hola princesa...-Me saludó desde el otro lado de la linea.
-Hola papi.-Dije alegre.-¿A que no sabes? Hoy me entregaron la prueba de Matemáticas. "Felicitaciones. Super 10."-Le conté alegre.
-¿Enserio? ¡Felicitaciones, hermosa! Me alegro muchísimo.-Expresó contento.
-Gracias papi.-Le dije sonriendo, aunque él no veía.
-¿Y tu hermana?-Me preguntó.
-Esta dibujando. Hoy me dijo que en los de 1° van a hacer una obra. Está feliz de que va a ser una mariposa.-Dije sentándome en el sofá.-¿Pronto vas a volver?
-Si, cariño, solo tenía mucho trabajo hoy, así que me quedaré hasta las 5...¿Si?-Suspiré.
-Bien.-Dije entristecida. Nunca papá estuvo tanto tiempo fuera de casa.
-¿Y Margaret, princesa?-Me preguntó, notoriamente distraído.
-La tía esta viendo su telenovela. Que raro...-Dije con ironía. Papá soltó una risa.
-Debo irme, cariño. Te prometo que volveré a las 5, ¿si?-Reí.
-Si, pa, siempre cumples.-Le dije jugando con el cable del celular.-Te quiero.
-Te amo hermosa.
(...)
-¿Mejor ahora?-Asentí, y él me devolvió mis libros.
-Claro que sí. Y gracias a tí.-Le sonreí.-Debo hablar con las chicas. ¿Nos vemos en el almuerzo?-Asintió, y besé su mejilla, para seguido ir al casillero de Sara.-Hola...-Ella me miró, sacando la cabeza del casillero.-Lo siento por...-Me rasqué el cuello.-Por lo de hoy. No estaba de humor, y me desperté del lado izquierdo de la cama.-Sonrió.
-Está bien, te entiendo. Yo también peleo con mi hermano, y lo detestó esos momentos.-Reí.
-Solo que ustedes se detestan siempre.-Le dije riendo.
-Al parecer, algo te cambió el ánimo. O puede ser alguien...-La miré con la seja enarcada.-¿Acaso estabas con Jeremy?-Reí.-Si, lo estabas.-Afirmó al ver que no tenía una respuesta.
-No es eso... creo.-Dije algo indecisa.
-¿Tu crees?-Le golpee el hombro.
-No lo sé, Sara. Nadie se enamora de un día al otro pero... no sé si... Ya sabes.-Al parecer, mi punto de vista estaba cambiando. Lo que dijo Lourdes anoche me hizo pensar sobre el tema. No sobre lo de que compiten, sino de como es Jeremy conmigo, y qué me hace pensar sobre ello.
-¿Osea que... Te gusta?-Me preguntó sonriendo.
-Hola Sara.-Dijo Luke llegando. Sara me hizo una seña con la cabeza, y negué.-¿Que sucede?-Preguntó. Yo negué y Sara asintió.-¿Si, o no? Pónganse de acuerdo, y hagan algo mejor que eso.-Dijo riendo.
-Iré a buscar a Luly.-Dije luego de blanquear los ojos, y me di la vuelta.
-Espera.-La miré.-Tienes que contestarme.-Asentí sonriendo, y me giré para ir al casillero de Lourdes.
Fin de su narración.
Narra Luke:
-¿Que te tiene que responder?-Le pregunté a Sara una vez que ___________(Tn) se fue.
-Nada que te importe. ¿Acaso nunca recibiste como respuesta "Cosas de chicas"?-Me dijo riendo. La miré mal.
-Si, millones de veces, y ustedes me dan esas respuestas. Dime...-Le dije moviendo su brazo.
-¡No arrugues mi chaqueta!-Me dijo histérica.
-Ni que fuera tanto como para arrugarla.
-Puede ser, porque eres un bruto. Como todos los hombres.
-¿Acaso no quieres escupirme, también?-Ella rió.-Estas insultando a mi raza.
-Raza de chimpancés.-Dijo riendo. La fulminé otra vez.
-Ignoraré todo lo que dijiste desde "¡No arrugues mi chaqueta!"-Imité su voz, pero más exagerado.
-Uno, yo no hablo así. Y dos, puedo repetir todo devuelta, si quieres.-Rodeé los ojos.
-Sara, enserio. ¿Acaso no confías en tu amigo Luke?-Ella se cruzó de brazos, seria, y con eso dijo todo.-Okey.-Dije rendido.-¿Pero es sobre quién?-Insistí. Ella bufó.
-¿Me parece, o eres insistente?-Comenzó a caminar, y yo la seguí.-Hasta te podría acusar de abuso.
-Ese trabajo es de Ashton, no mío.-Me miró mal, deteniéndose.
-Fingiré que no escuche eso, también.-Siguió caminando. Yo reí.
-Pero si lo escuchaste, y te carcomerá la mente día y noche.-Suspiró.
-¿Si te digo solo UNA pista te callaras por todo el día?-La miré obvio.
-No exageres.-Rió, sabiendo que no me callaría ni media hora de la clase que seguía.-Por cierto, ¿que clase es la que sigue?
-Química. Y sé que no te callarás, pero te diré pequeña "data"-Reí.-Jeremy.-Dejé de sonreír.
-¿Ella está enamorada de ese idiota?-Casi que grité, y ella ahogó una risita.
-¿No dije que sería una sola pista?-Rodeé los ojos.
-Sara.-La miré serio.
-¿Enserio te interesa?-Dije mirándome divertida.
-Por algo te pregunto.
-¿Y que sería ese algo?-Me miró enarcando una seja.
-Algo como...¡Solo dímelo!-Le dije, casi grité.
-No sé. Tu eres el culpable de que no lo sepa, Luke.-Me dijo con el seño fruncido.
-¿Por qué yo?-Dije con cara de perrito mojado.
-Porque llegaste justo en el momento en el que me iba a decir eso. Y si tu no hubieras llegado, yo lo sabría y no estaríamos discutiendo.¿Podremos dejar de hablar de esto, ya? Ni que te gusta...-Se quedó quieta, y me miró.-Jodeme que te gusta.-Me dijo riendo. Yo la miré con los ojos abiertos.
-Si, pero nuestro amor es imposible porque Rihanna está enamorada de mí, y Katy Perry es mi novia.-Dije mirándola con una sonrisa falsa.-No me jodas, Sara.-Le dije luego de un suspiro.-Jamás podré llevarme bien con ella.
-Pero eso no se interpone a que te guste.-Insistió.
-¡Que no me gusta!-Dije, y noté una pequeña pizca de duda.-Ni es mi amiga. No sé nada de ella. ¿Como podría gustarme alguien a quién no conozco?
-Existe el amor a primera vista.-Dijo mirándome obvia.
-Pero la vi hace muchos años.-Le dije en un tono de obviedad tremendo.
-¿Y entonces?-Me preguntó.
-No sentí nada.-Seguí mi camino, con paso apresurado, para no seguir escuchando ridiculeces.
Fin de su narración.
Narra Sara:
-Hay que hacer algo.-Les dije a Luly y a Ellie.
-¿Algo? Se más específica.-Dijo Luly.
-Algo para averiguar que siente Luke por nuestra bella amiga Roberts.-Luly rió.
-Y también averiguar ella que siente por el señorito Hemmings.-Agregó.
-Bien, bien, bastantes apellidos.-Frenó Ellie.-¿Por qué creen que sienten algo por el otro? Ella parece estar por comenzar algo con Thom... Digo, Jeremy.-Reímos Lourdes y yo.-No se rían, perras.-Nos dijo con el seño fruncido.
-Que tierna.-Hicimos una cara enternecida, y ella nos golpeó.-¡Auch!-Dijimos a coro.
-Volviendo al tema, Sara. ¿Por qué crees que ellos sienten algo? Se odian.-Dijo encogiéndose de hombros.
-Es obvio.
-Yo creo que es solo que, si de pronto Jeremy y __________(Tn) se odian, Luke ni tiene a quién molestar.-Luly y yo la miramos como diciendo "¿Sos boluda?"
-Si, y yo soy rubia estúpida. ¿No, Ellie?-Lourdes me golpeó en el brazo.
-No insultes a las rubias.-Dijo frunciendo el seño.
-Sin ofender.-Dije levantando mis manos en defensa.
-Que digas "Sin ofender" no lo hace menos ofensivo, ¿okey?-Asentí, tratando de no rodear los ojos.
-Cállense, ya viene idiotas.-Susurré.
-Me da que esto es como en las películas. Las chicas se callan justo cuando llega la boluda que jamás se entera de las cosas.-Dijo ella, al llegar, sonriendo falsamente.
-Te da mal.-Dijimos todas. Ella suspiró.
-Bien, son unas mentirosas, pero solo diré eso. Vamos, debemos ir a Biología.-Nos dijo haciendo una seña con la mano.
-Espera.-Le dije yo, yendo donde ella. Se volteó con una sonrisa.-¿Me responderás ahora?-Suspiró.
-Se hace tarde, chicas.-Nos dijo. La miré con el seño fruncido, y se volteó para irse. Fue lo último que dijo en toda la mañana sobre el tema.
Fin de su narración.
Narra __________(Tn):
-Me gusta este lugar.-Le dije sonriendo.
-¿Es hermoso, no crees?-Asentí.-Este lugar será solo tuyo y nuestro, princesa.
-¿Y de Megan?-Negó.
-Debemos tener algo en común solo tu y yo.-Me guiño el ojo. Yo reí.
-A veces creo que necesito desconectarme del mundo un tiempo.-Dije en un suspiro.
-Apenas tienes 10 años, y ya comienzan los problemas de adolescentes.-Reí otra vez.
-Es que ya comienza una nueva etapa, creo.-Dije suspirando.
-Y sufriré muchísimo cuando haya un chico que te quiera alejar de mí.-Acarició mi cabello.
-No me separaré de tí. Ni de Megan. Los quiero demasiado, y no creo que Meg soporte que alguien más lo abandone.-Él me miró a los ojos.
-¿Y tu como estás con eso?-Me encogí de hombros.
-No le doy muchas vueltas al tema. Ella no nos quería, y por eso se fue. Punto y final.-Él suspiró.
-¿Y no viste alguna otra opción, amor?
-¿Tu crees que hay alguna otra opción?-Le dije riendo. No lo creía ni posible.
-No, realmente. Hay veces que...-Suspiró, y me miró. Dudó en decirlo, pero supo que estaba bien.-Que creo que estaba cansada de la rutina, y que no lo soportó más.-Me abrazó por los hombros.
-¿La sigues queriendo?-Le pregunté levantando mi cabeza, y vi en sus ojos duda.
-No sé, amor. Sinceramente, aún me cuesta asumir lo que pasó.
-Pasaron casi 4 años, papi...-Le dije suspirando.-Yo la odio. Jamás creí que eso de que una madre abandone a su familia fuera a pasar en la vida real. Y ahora todo parece una película. Megan pregunta por ella, yo la odio...
-Ella siempre será tu madre...
-Pero puedo fingir que no. Que jamás tuve una madre, y Megan tampoco.
-Sabes que la realidad es que Megan...-Lo interrumpí.
-Ella es mi hermana, sea lo que haya sucedido.-Le dije antes de que continué la frase.
-¿La quieres tanto?-Le sonreí.
-La amo. Soy capaz de hacer todo por ella, aunque a veces la odie...-Rió.
-Eres bipolar.-Lo empujé apenas.
-Mentira.-Se acercó, y me hizo cosquillas.-¡NO, BASTA!-Pedí riendo, a más no poder.-¡PAPÁ!-Le dije riendo. Me dejó, y suspiré profundo.
-Vamos, hermosa. Debemos buscar a tu hermana en la escuela.-Asentí, y nos levantamos del pasto frente al lago, con el agua azul que reflejaba todos los árboles a nuestro alrededor.
-Vamos.-Le dije, y me ayudó a levantarme, y nos fuimos al auto, en busca de Meggie.
Me encontraba sentada en el mismo lugar. La escuela ya no estaba en mi mente, ni Megan, ni Jeremy, ni nadie. Ni siquiera la absurda evaluación de Matemáticas que tuve como nota un 4,30.
Todo estaba totalmente igual. Apreciaba cada momento aquí recordando todos los momentos buenos vividos aquí. Mi padre vivía en cada uno de ellos. Hasta en la mayoría de los malos, pero los que más amaba eran los buenos, en los que solo él y yo eramos los personajes y pasábamos horas y horas sentados aquí hablando y riendo sobre cosas idiotas, o a mi edad, esas cosas eran totalmente geniales. Mi padre era genial, y lo es. Siempre tuve la costumbre que, desde lo del accidente, hable de él en tiempo pasado. Él no es pasado, él es presente. No se ha ido de mi vida, y no lo hará.
Me giré sobre exaltada, al sentir el ruido de una rama partirse. Miré entre los árboles, y una cabellera casi rubia se asomó.
-¿Que haces tu aquí?-Le pregunté levantándome, enfadada.-No deberías. ¿Acaso me sigues?-Le dije molesta.
-Las chicas te notaron rara, y tal vez hacías algo que ellas no debían saber, así que creí que yo debía averiguar por mí mismo.-Se explicó. Suspiré, con otra carga sobre mis hombros.-Es lindo este lugar.-Me volví a sentar, y él se sentó a mi lado.
-Lo sé. Es perfecto.-Dije abrazando mis piernas, sin apoye para mi espalda.
-¿A qué vienes aquí?-Me preguntó intrigado.
-A pensar... A recordar... Millones de cosas puedo hacer para que se pase el tiempo. ¿Por qué justamente tu te preocupaste?-Era algo que no podía creer, sinceramente.
-Porqué quiero a las chicas. Y si algo estabas traficando o haciendo, se los diría.-Lo miré.
-Volvió el idiota de Luke que siempre fuiste.-Le dije molesta.
-¿Te das cuenta que estas entablando una conversación conmigo, aunque sea con insultos?-Me dijo con cierto tono divertido.
-Es en contra de mis principios, pero...-Me encogí de hombros.
-¿Que sucedió hoy con Megan? Ví que llegaste sola hoy...-Suspiré asintiendo algo resignada.
-Ayer peleamos... Ella me gritó y acabamos una enfadada con la otra.-Dije, y me hice todo el cabello hacia atrás.-Y ahora cada una está por su lado, y no sé nada de ella.
-¿Y como te sientes con eso?-Reí.-Si, lo sé, sonó como si fuera un psicólogo.-Asentí.
-Me... siento terrible. Jamás estuve tanto tiempo sin saber nada de ella. Y me siento fatal. Le prometí algo a mi padre, y siento que lo estoy defraudando. Y... ahora...¡Agh!-Grité con ira e impotencia. "Síndrome I"-No sé porque te cuento esto a tí. Después de todo, no te aguanto ni vos a mí.
-Pero eso no quiere decir que no puedas descargar tu ira.-Me dijo ladeando la cabeza.-¿Que le prometiste a tu padre? Digo, si quieres decirme.-Suspiré.
-Le dije que siempre cuidaría de Megan, y que jamás dejaría que lo olvide y que sea una chica mal crida o boba. La trato muy bien, y eso hago mal. Ella está mal acostumbrada y ahora de enfada de que no le haga lo que siempre le hice. Y es todo mi culpa, y por una parte defraudo a mi padre.-Dije acomodando mi cabello.
-No creo eso. No debes torturarte.-Lo miré confundida.-No siempre haces todo mal. Mira, has cuidado de Megan durante varios años.
-Pero no lo hice bien. ¿Que sentido tiene?
-Que la quieres. Y no hay necesidad de que la cuides.
-Ella es mi hermana.-Recordé las palabras que le dije a mi padre en este mismo lugar.
-A lo que voy, es que tu solo deberías preocuparte por tí.
-Tal vez sea verdad...-Dije considerándolo. Algo lógico había.-Pues... ahm...-Me rasqué el cuello, una clara señal que no tenía hace años: Nervios.
-No debes decir nada.-Dije frotando sus manos.-¿No tienes frío?-Sonreí.
-Nop... Bien, solo algo.-Confesé luego de su mirada.
-Como no con...-Miró mis piernas y se quedó ahí. Hombres...-el short.-Acabó separando su vista.
-Ahm... No, no es por eso.-Miré en el suelo, y había una piedra. La tomé y la lancé al lago, haciendo que rebote tres veces.
-Nunca vi una chica que haga eso.
-No soy como las otras chicas.-Le dije mirándolo. Me miró por unos segundos, y rió luego. Tomó una piedra, y la lanzó haciendo que rebotara cuatro veces ahora.-Yo puedo hacer eso.-Dije cruzada de brazos.
-Quiero verte.-Me alcanzó una piedra. La tomé y mis dedos rosaron su palma. Agarré la piedra, sin mirarlo a los ojos, y lancé la piedra, que rebotó cuatro veces, tal como la hizo la de Luke.-¿Ah, si?-Se levantó, y buscó más piedras. Me reí, y tomó una. Trató de que rebote cinco veces, pero no pudo.-Mierda...
-Si maldices por eso, no me quiero imaginar que pasa cuando te enfadas.-Dije abrazada a mis piernas. Tomé una piedras, y sin intenciones, al lanzarla rebotó cinco veces. Me miró con los ojos abiertos de par en par.
-Eres una perra.-Lo golpeé en el brazo fuerte.-¡Auch!-Dijo frotando si brazo.
-Hay, no seas gay, no fue tan fuerte.-Me hice la idiota, pero me estaba aguantando las ganas de reír.
-No soy gay, me golpeaste fuerte. Es como si fuera la paralítica, pero en el brazo.
-Enllesadora. Así le dice mi padre...-Conté sonriendo. Me puse seria.-Realmente hace falta ahora...-Me miró sin saber que decir. Y está bien. ¿Que se le puede decir a la boluda que odias? Y más si te habla de algo en lo que estas totalmente perdido.
-Sé que estoy bastante cómodo en esto de ayudarte con lo de tu padre, pero... solo me nace ser así. No creía poder ser más que odioso contigo. Si eso es lo que es.-Asentí riendo.
-No te pido que digas nada, tranquilo.-Le dije mirando al suelo, riendo.-Pero... solo expresé lo que pensaba. A veces lo hago.
-Está bien. Y hay veces que hablo solo. No eres tan rara como pareces y crees.-Golpeé su hombros.-¿Que es lo que hizo que nos llevemos tan mal?-Preguntó luego de un rato. Lo miré, y separó su vista.-Lo lamento.
-Me he preguntado eso millones de veces... y ahora también. Y obtuve como respuesta: "Tal vez la cara de boludo lo vendió".-Reí y me empujó.
-Es verdad. "¡Mira la cara de esa boluda! Debe ser idiota. Ódiala"-Rodeé los ojos.
-Si, claro. Tu eres el que era insoportable a esa edad.-Le dije riendo.
-Como digas. Si quieres creer eso...-Se levantó, y limpió sus pantalones.-Debo irme...-Dijo.
-Hey...-Me levanté. Limpié mi short, y me acerqué.-No le digas a las chicas sobre este lugar. Es lo único que me queda en dónde nadie puede encontrarme...Ni Megan sabe de este lugar.
-Tranquila, ya no soy soplón como en 5to... -Reí recordando. Él parece haber recordado, porque sonrió.-Adiós.-Dijo volteando, y yéndose.
La primera vez que me despide. Y no fue nada idiota esta vez. La primera vez que hablamos. La primera vez que nos tratamos como gente normal. La primera vez que hablo con el verdadero Luke Hemmings.
Fin de su narración.
Narra Luke:
Me mantuve alejado de mis pensamientos mientras manejaba por la autopista. Pero al llegar a mi casa y ver que mis padres no estaban, me tiré en el sofá.
-Nunca vi una chica que haga eso.-Le dije sorprendido. Era la primera que podía hacer que una piedra votara tres veces sobre el agua.
-No soy como las otras chicas.-Dijo, e inmediatamente me miró. La miré por unos segundos en total silencio, y me reí al pensar cuantas veces la he insultado con eso. Tomé otra piedra, y ahora hizo que votara cuatro veces. La competencia.-Yo puedo hacer eso.-Dijo, con ego y cruzada de brazos.. Me gustaba ver como se esforzaba para competir contra mí.
-Quiero verte.-Okey, mal pensé eso. Soy bastante mal pensado, y más cuando hablo con ella, y le encuentro doble sentido a lo que digo. Le extendí una piedra, y ella la tomó. Un leve cosquilleo pasó a través de mi espalda, al sentir la punta de sus dedos rozar la palma de mi mano derecha. Se giró sin mirarme, seguro por haber notado que su mano rozó la mía, y tiró la piedra. Rebotó cuatro veces, y me esforcé por no abrir los ojos de par en par.-¿Ah, si?-Dije molesto. Esto se podía convertir en la Tercera Guerra, si fuera por quién puede hacer votar más la piedra. Me levanté, y en ese momento, ví que habían unas cuantas piedras. Las busqué, y me senté otra vez, dejándolas en el medio de ambos. Tomé una, y traté de que rebote cinco veces, pero no rebotó ni tres veces.-Mierda...-Susurré. Quedaba débil frente a ella.
-Si maldices por eso, no quiero imaginar que pasa cuando te enfadas.-Abrazó sus piernas, con una pequeña sonrisa en su rostro. Tomó una piedra, y la tiró, y sin siquiera imaginarlo, rebotó cinco veces, tan como yo quería que lo haga. Ahora no pude evitar abrir mis ojos.
-Eres una perra.-Le dije en broma, pero con algo de seriedad en mi tono. Me golpeó en el hombro, y bastante fuerte.-¡Auch!-Me quejé.
-Hay, no seas gay, no fue tan fuerte.-Dijo mirando a otro lado, seguro sabiendo que enserio me golpeó fuerte.
-No soy gay, me golpeaste fuerte. Es como si fuera la paralítica, pero en el brazo.-Ella sonrió, sin motivo.
-Enllesadora. Así le dice mi padre...-Dijo, mirando a un punto del lago.
Su mirada se veía triste, y con necesidad de gritar. Gritar que extrañaba a su padre. Y por una extraña razón, yo quería consolarla. ¡Yo quería consolarla! ¿Enserio esto era verdad? Repentinas ganas de abrazar a __________(Tn), váyanse.
Mi teléfono me hizo quitar la vista perdida al televisor. Me levanté, y busqué el teléfono que estaba en mi chaqueta. Michael...
*Vía telefónica*
-Hola Mike.-Saludé a mi amigo.
-Hey, las chicas nos invitaron a ver la práctica de baile. ¿Vienes?-Dijo ni bien escuchó mi voz. ¿__________(Tn) ya se había ido del lago?
-Ahm... Claro... ¿__________(Tn) irá?-No era una pregunta anormal. Era lo que siempre preguntaba en las salidas.
-Sabes que sí. No seas idiota, y ven. Va a ser divertido ver a las chicas golpearse o caer.-Dijo riendo.
-Y tu correrás a preguntarle a Lourdes si está bien, ¿No es cierto?-Dí el golpe.
-Cierra la boca, idiota. Rápido, te esperamos en casa de Ashton.
*Fin vía telefónica*
Tomé mi chaqueta de el respaldar del sofá, luego de dar un suspiro. Tomé las llaves del auto, y me fui a la casa de Ashton.
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Holiiis! Como están, piiiis?? Espero que bien. ¿Que les pareció el capítulo?
Tantas cosas que le pasan a Luke, y a la Rayis también ;)
Ya van a ver en el siguiente capítulo que más sucede :D
El nombre del capítulo es ese, porque ______ tiene varios recuerdos de lo que hacía con su papá, y los recuerdos siempre van a estar en cursiva ¿Si?
Por suerte, ya me estoy desligando de tantas cosas, pero ayer estaba en un lugar en el que hubo una perdida de gas, y me sentía re mal, con dolor de cabeza, y eso :'( Pero hoy estoy mejor, aunque lo peor es que a la noche tenía una joda y no pude ir... Shoro :(
Buaaaaaaano, las amo con todo mi corazón que es rreeeeeee grandototote xD
Fatt☆
-¿Osea que... Te gusta?-Me preguntó sonriendo.
-Hola Sara.-Dijo Luke llegando. Sara me hizo una seña con la cabeza, y negué.-¿Que sucede?-Preguntó. Yo negué y Sara asintió.-¿Si, o no? Pónganse de acuerdo, y hagan algo mejor que eso.-Dijo riendo.
-Iré a buscar a Luly.-Dije luego de blanquear los ojos, y me di la vuelta.
-Espera.-La miré.-Tienes que contestarme.-Asentí sonriendo, y me giré para ir al casillero de Lourdes.
Fin de su narración.
Narra Luke:
-¿Que te tiene que responder?-Le pregunté a Sara una vez que ___________(Tn) se fue.
-Nada que te importe. ¿Acaso nunca recibiste como respuesta "Cosas de chicas"?-Me dijo riendo. La miré mal.
-Si, millones de veces, y ustedes me dan esas respuestas. Dime...-Le dije moviendo su brazo.
-¡No arrugues mi chaqueta!-Me dijo histérica.
-Ni que fuera tanto como para arrugarla.
-Puede ser, porque eres un bruto. Como todos los hombres.
-¿Acaso no quieres escupirme, también?-Ella rió.-Estas insultando a mi raza.
-Raza de chimpancés.-Dijo riendo. La fulminé otra vez.
-Ignoraré todo lo que dijiste desde "¡No arrugues mi chaqueta!"-Imité su voz, pero más exagerado.
-Uno, yo no hablo así. Y dos, puedo repetir todo devuelta, si quieres.-Rodeé los ojos.
-Sara, enserio. ¿Acaso no confías en tu amigo Luke?-Ella se cruzó de brazos, seria, y con eso dijo todo.-Okey.-Dije rendido.-¿Pero es sobre quién?-Insistí. Ella bufó.
-¿Me parece, o eres insistente?-Comenzó a caminar, y yo la seguí.-Hasta te podría acusar de abuso.
-Ese trabajo es de Ashton, no mío.-Me miró mal, deteniéndose.
-Fingiré que no escuche eso, también.-Siguió caminando. Yo reí.
-Pero si lo escuchaste, y te carcomerá la mente día y noche.-Suspiró.
-¿Si te digo solo UNA pista te callaras por todo el día?-La miré obvio.
-No exageres.-Rió, sabiendo que no me callaría ni media hora de la clase que seguía.-Por cierto, ¿que clase es la que sigue?
-Química. Y sé que no te callarás, pero te diré pequeña "data"-Reí.-Jeremy.-Dejé de sonreír.
-¿Ella está enamorada de ese idiota?-Casi que grité, y ella ahogó una risita.
-¿No dije que sería una sola pista?-Rodeé los ojos.
-Sara.-La miré serio.
-¿Enserio te interesa?-Dije mirándome divertida.
-Por algo te pregunto.
-¿Y que sería ese algo?-Me miró enarcando una seja.
-Algo como...¡Solo dímelo!-Le dije, casi grité.
-No sé. Tu eres el culpable de que no lo sepa, Luke.-Me dijo con el seño fruncido.
-¿Por qué yo?-Dije con cara de perrito mojado.
-Porque llegaste justo en el momento en el que me iba a decir eso. Y si tu no hubieras llegado, yo lo sabría y no estaríamos discutiendo.¿Podremos dejar de hablar de esto, ya? Ni que te gusta...-Se quedó quieta, y me miró.-Jodeme que te gusta.-Me dijo riendo. Yo la miré con los ojos abiertos.
-Si, pero nuestro amor es imposible porque Rihanna está enamorada de mí, y Katy Perry es mi novia.-Dije mirándola con una sonrisa falsa.-No me jodas, Sara.-Le dije luego de un suspiro.-Jamás podré llevarme bien con ella.
-Pero eso no se interpone a que te guste.-Insistió.
-¡Que no me gusta!-Dije, y noté una pequeña pizca de duda.-Ni es mi amiga. No sé nada de ella. ¿Como podría gustarme alguien a quién no conozco?
-Existe el amor a primera vista.-Dijo mirándome obvia.
-Pero la vi hace muchos años.-Le dije en un tono de obviedad tremendo.
-¿Y entonces?-Me preguntó.
-No sentí nada.-Seguí mi camino, con paso apresurado, para no seguir escuchando ridiculeces.
Fin de su narración.
Narra Sara:
-Hay que hacer algo.-Les dije a Luly y a Ellie.
-¿Algo? Se más específica.-Dijo Luly.
-Algo para averiguar que siente Luke por nuestra bella amiga Roberts.-Luly rió.
-Y también averiguar ella que siente por el señorito Hemmings.-Agregó.
-Bien, bien, bastantes apellidos.-Frenó Ellie.-¿Por qué creen que sienten algo por el otro? Ella parece estar por comenzar algo con Thom... Digo, Jeremy.-Reímos Lourdes y yo.-No se rían, perras.-Nos dijo con el seño fruncido.
-Que tierna.-Hicimos una cara enternecida, y ella nos golpeó.-¡Auch!-Dijimos a coro.
-Volviendo al tema, Sara. ¿Por qué crees que ellos sienten algo? Se odian.-Dijo encogiéndose de hombros.
-Es obvio.
-Yo creo que es solo que, si de pronto Jeremy y __________(Tn) se odian, Luke ni tiene a quién molestar.-Luly y yo la miramos como diciendo "¿Sos boluda?"
-Si, y yo soy rubia estúpida. ¿No, Ellie?-Lourdes me golpeó en el brazo.
-No insultes a las rubias.-Dijo frunciendo el seño.
-Sin ofender.-Dije levantando mis manos en defensa.
-Que digas "Sin ofender" no lo hace menos ofensivo, ¿okey?-Asentí, tratando de no rodear los ojos.
-Cállense, ya viene idiotas.-Susurré.
-Me da que esto es como en las películas. Las chicas se callan justo cuando llega la boluda que jamás se entera de las cosas.-Dijo ella, al llegar, sonriendo falsamente.
-Te da mal.-Dijimos todas. Ella suspiró.
-Bien, son unas mentirosas, pero solo diré eso. Vamos, debemos ir a Biología.-Nos dijo haciendo una seña con la mano.
-Espera.-Le dije yo, yendo donde ella. Se volteó con una sonrisa.-¿Me responderás ahora?-Suspiró.
-Se hace tarde, chicas.-Nos dijo. La miré con el seño fruncido, y se volteó para irse. Fue lo último que dijo en toda la mañana sobre el tema.
Fin de su narración.
Narra __________(Tn):
-Me gusta este lugar.-Le dije sonriendo.
-¿Es hermoso, no crees?-Asentí.-Este lugar será solo tuyo y nuestro, princesa.
-¿Y de Megan?-Negó.
-Debemos tener algo en común solo tu y yo.-Me guiño el ojo. Yo reí.
-A veces creo que necesito desconectarme del mundo un tiempo.-Dije en un suspiro.
-Apenas tienes 10 años, y ya comienzan los problemas de adolescentes.-Reí otra vez.
-Es que ya comienza una nueva etapa, creo.-Dije suspirando.
-Y sufriré muchísimo cuando haya un chico que te quiera alejar de mí.-Acarició mi cabello.
-No me separaré de tí. Ni de Megan. Los quiero demasiado, y no creo que Meg soporte que alguien más lo abandone.-Él me miró a los ojos.
-¿Y tu como estás con eso?-Me encogí de hombros.
-No le doy muchas vueltas al tema. Ella no nos quería, y por eso se fue. Punto y final.-Él suspiró.
-¿Y no viste alguna otra opción, amor?
-¿Tu crees que hay alguna otra opción?-Le dije riendo. No lo creía ni posible.
-No, realmente. Hay veces que...-Suspiró, y me miró. Dudó en decirlo, pero supo que estaba bien.-Que creo que estaba cansada de la rutina, y que no lo soportó más.-Me abrazó por los hombros.
-¿La sigues queriendo?-Le pregunté levantando mi cabeza, y vi en sus ojos duda.
-No sé, amor. Sinceramente, aún me cuesta asumir lo que pasó.
-Pasaron casi 4 años, papi...-Le dije suspirando.-Yo la odio. Jamás creí que eso de que una madre abandone a su familia fuera a pasar en la vida real. Y ahora todo parece una película. Megan pregunta por ella, yo la odio...
-Ella siempre será tu madre...
-Pero puedo fingir que no. Que jamás tuve una madre, y Megan tampoco.
-Sabes que la realidad es que Megan...-Lo interrumpí.
-Ella es mi hermana, sea lo que haya sucedido.-Le dije antes de que continué la frase.
-¿La quieres tanto?-Le sonreí.
-La amo. Soy capaz de hacer todo por ella, aunque a veces la odie...-Rió.
-Eres bipolar.-Lo empujé apenas.
-Mentira.-Se acercó, y me hizo cosquillas.-¡NO, BASTA!-Pedí riendo, a más no poder.-¡PAPÁ!-Le dije riendo. Me dejó, y suspiré profundo.
-Vamos, hermosa. Debemos buscar a tu hermana en la escuela.-Asentí, y nos levantamos del pasto frente al lago, con el agua azul que reflejaba todos los árboles a nuestro alrededor.
-Vamos.-Le dije, y me ayudó a levantarme, y nos fuimos al auto, en busca de Meggie.
Me encontraba sentada en el mismo lugar. La escuela ya no estaba en mi mente, ni Megan, ni Jeremy, ni nadie. Ni siquiera la absurda evaluación de Matemáticas que tuve como nota un 4,30.
Todo estaba totalmente igual. Apreciaba cada momento aquí recordando todos los momentos buenos vividos aquí. Mi padre vivía en cada uno de ellos. Hasta en la mayoría de los malos, pero los que más amaba eran los buenos, en los que solo él y yo eramos los personajes y pasábamos horas y horas sentados aquí hablando y riendo sobre cosas idiotas, o a mi edad, esas cosas eran totalmente geniales. Mi padre era genial, y lo es. Siempre tuve la costumbre que, desde lo del accidente, hable de él en tiempo pasado. Él no es pasado, él es presente. No se ha ido de mi vida, y no lo hará.
Me giré sobre exaltada, al sentir el ruido de una rama partirse. Miré entre los árboles, y una cabellera casi rubia se asomó.
-¿Que haces tu aquí?-Le pregunté levantándome, enfadada.-No deberías. ¿Acaso me sigues?-Le dije molesta.
-Las chicas te notaron rara, y tal vez hacías algo que ellas no debían saber, así que creí que yo debía averiguar por mí mismo.-Se explicó. Suspiré, con otra carga sobre mis hombros.-Es lindo este lugar.-Me volví a sentar, y él se sentó a mi lado.
-Lo sé. Es perfecto.-Dije abrazando mis piernas, sin apoye para mi espalda.
-¿A qué vienes aquí?-Me preguntó intrigado.
-A pensar... A recordar... Millones de cosas puedo hacer para que se pase el tiempo. ¿Por qué justamente tu te preocupaste?-Era algo que no podía creer, sinceramente.
-Porqué quiero a las chicas. Y si algo estabas traficando o haciendo, se los diría.-Lo miré.
-Volvió el idiota de Luke que siempre fuiste.-Le dije molesta.
-¿Te das cuenta que estas entablando una conversación conmigo, aunque sea con insultos?-Me dijo con cierto tono divertido.
-Es en contra de mis principios, pero...-Me encogí de hombros.
-¿Que sucedió hoy con Megan? Ví que llegaste sola hoy...-Suspiré asintiendo algo resignada.
-Ayer peleamos... Ella me gritó y acabamos una enfadada con la otra.-Dije, y me hice todo el cabello hacia atrás.-Y ahora cada una está por su lado, y no sé nada de ella.
-¿Y como te sientes con eso?-Reí.-Si, lo sé, sonó como si fuera un psicólogo.-Asentí.
-Me... siento terrible. Jamás estuve tanto tiempo sin saber nada de ella. Y me siento fatal. Le prometí algo a mi padre, y siento que lo estoy defraudando. Y... ahora...¡Agh!-Grité con ira e impotencia. "Síndrome I"-No sé porque te cuento esto a tí. Después de todo, no te aguanto ni vos a mí.
-Pero eso no quiere decir que no puedas descargar tu ira.-Me dijo ladeando la cabeza.-¿Que le prometiste a tu padre? Digo, si quieres decirme.-Suspiré.
-Le dije que siempre cuidaría de Megan, y que jamás dejaría que lo olvide y que sea una chica mal crida o boba. La trato muy bien, y eso hago mal. Ella está mal acostumbrada y ahora de enfada de que no le haga lo que siempre le hice. Y es todo mi culpa, y por una parte defraudo a mi padre.-Dije acomodando mi cabello.
-No creo eso. No debes torturarte.-Lo miré confundida.-No siempre haces todo mal. Mira, has cuidado de Megan durante varios años.
-Pero no lo hice bien. ¿Que sentido tiene?
-Que la quieres. Y no hay necesidad de que la cuides.
-Ella es mi hermana.-Recordé las palabras que le dije a mi padre en este mismo lugar.
-A lo que voy, es que tu solo deberías preocuparte por tí.
-Tal vez sea verdad...-Dije considerándolo. Algo lógico había.-Pues... ahm...-Me rasqué el cuello, una clara señal que no tenía hace años: Nervios.
-No debes decir nada.-Dije frotando sus manos.-¿No tienes frío?-Sonreí.
-Nop... Bien, solo algo.-Confesé luego de su mirada.
-Como no con...-Miró mis piernas y se quedó ahí. Hombres...-el short.-Acabó separando su vista.
-Ahm... No, no es por eso.-Miré en el suelo, y había una piedra. La tomé y la lancé al lago, haciendo que rebote tres veces.
-Nunca vi una chica que haga eso.
-No soy como las otras chicas.-Le dije mirándolo. Me miró por unos segundos, y rió luego. Tomó una piedra, y la lanzó haciendo que rebotara cuatro veces ahora.-Yo puedo hacer eso.-Dije cruzada de brazos.
-Quiero verte.-Me alcanzó una piedra. La tomé y mis dedos rosaron su palma. Agarré la piedra, sin mirarlo a los ojos, y lancé la piedra, que rebotó cuatro veces, tal como la hizo la de Luke.-¿Ah, si?-Se levantó, y buscó más piedras. Me reí, y tomó una. Trató de que rebote cinco veces, pero no pudo.-Mierda...
-Si maldices por eso, no me quiero imaginar que pasa cuando te enfadas.-Dije abrazada a mis piernas. Tomé una piedras, y sin intenciones, al lanzarla rebotó cinco veces. Me miró con los ojos abiertos de par en par.
-Eres una perra.-Lo golpeé en el brazo fuerte.-¡Auch!-Dijo frotando si brazo.
-Hay, no seas gay, no fue tan fuerte.-Me hice la idiota, pero me estaba aguantando las ganas de reír.
-No soy gay, me golpeaste fuerte. Es como si fuera la paralítica, pero en el brazo.
-Enllesadora. Así le dice mi padre...-Conté sonriendo. Me puse seria.-Realmente hace falta ahora...-Me miró sin saber que decir. Y está bien. ¿Que se le puede decir a la boluda que odias? Y más si te habla de algo en lo que estas totalmente perdido.
-Sé que estoy bastante cómodo en esto de ayudarte con lo de tu padre, pero... solo me nace ser así. No creía poder ser más que odioso contigo. Si eso es lo que es.-Asentí riendo.
-No te pido que digas nada, tranquilo.-Le dije mirando al suelo, riendo.-Pero... solo expresé lo que pensaba. A veces lo hago.
-Está bien. Y hay veces que hablo solo. No eres tan rara como pareces y crees.-Golpeé su hombros.-¿Que es lo que hizo que nos llevemos tan mal?-Preguntó luego de un rato. Lo miré, y separó su vista.-Lo lamento.
-Me he preguntado eso millones de veces... y ahora también. Y obtuve como respuesta: "Tal vez la cara de boludo lo vendió".-Reí y me empujó.
-Es verdad. "¡Mira la cara de esa boluda! Debe ser idiota. Ódiala"-Rodeé los ojos.
-Si, claro. Tu eres el que era insoportable a esa edad.-Le dije riendo.
-Como digas. Si quieres creer eso...-Se levantó, y limpió sus pantalones.-Debo irme...-Dijo.
-Hey...-Me levanté. Limpié mi short, y me acerqué.-No le digas a las chicas sobre este lugar. Es lo único que me queda en dónde nadie puede encontrarme...Ni Megan sabe de este lugar.
-Tranquila, ya no soy soplón como en 5to... -Reí recordando. Él parece haber recordado, porque sonrió.-Adiós.-Dijo volteando, y yéndose.
La primera vez que me despide. Y no fue nada idiota esta vez. La primera vez que hablamos. La primera vez que nos tratamos como gente normal. La primera vez que hablo con el verdadero Luke Hemmings.
Fin de su narración.
Narra Luke:
Me mantuve alejado de mis pensamientos mientras manejaba por la autopista. Pero al llegar a mi casa y ver que mis padres no estaban, me tiré en el sofá.
-Nunca vi una chica que haga eso.-Le dije sorprendido. Era la primera que podía hacer que una piedra votara tres veces sobre el agua.
-No soy como las otras chicas.-Dijo, e inmediatamente me miró. La miré por unos segundos en total silencio, y me reí al pensar cuantas veces la he insultado con eso. Tomé otra piedra, y ahora hizo que votara cuatro veces. La competencia.-Yo puedo hacer eso.-Dijo, con ego y cruzada de brazos.. Me gustaba ver como se esforzaba para competir contra mí.
-Quiero verte.-Okey, mal pensé eso. Soy bastante mal pensado, y más cuando hablo con ella, y le encuentro doble sentido a lo que digo. Le extendí una piedra, y ella la tomó. Un leve cosquilleo pasó a través de mi espalda, al sentir la punta de sus dedos rozar la palma de mi mano derecha. Se giró sin mirarme, seguro por haber notado que su mano rozó la mía, y tiró la piedra. Rebotó cuatro veces, y me esforcé por no abrir los ojos de par en par.-¿Ah, si?-Dije molesto. Esto se podía convertir en la Tercera Guerra, si fuera por quién puede hacer votar más la piedra. Me levanté, y en ese momento, ví que habían unas cuantas piedras. Las busqué, y me senté otra vez, dejándolas en el medio de ambos. Tomé una, y traté de que rebote cinco veces, pero no rebotó ni tres veces.-Mierda...-Susurré. Quedaba débil frente a ella.
-Si maldices por eso, no quiero imaginar que pasa cuando te enfadas.-Abrazó sus piernas, con una pequeña sonrisa en su rostro. Tomó una piedra, y la tiró, y sin siquiera imaginarlo, rebotó cinco veces, tan como yo quería que lo haga. Ahora no pude evitar abrir mis ojos.
-Eres una perra.-Le dije en broma, pero con algo de seriedad en mi tono. Me golpeó en el hombro, y bastante fuerte.-¡Auch!-Me quejé.
-Hay, no seas gay, no fue tan fuerte.-Dijo mirando a otro lado, seguro sabiendo que enserio me golpeó fuerte.
-No soy gay, me golpeaste fuerte. Es como si fuera la paralítica, pero en el brazo.-Ella sonrió, sin motivo.
-Enllesadora. Así le dice mi padre...-Dijo, mirando a un punto del lago.
Su mirada se veía triste, y con necesidad de gritar. Gritar que extrañaba a su padre. Y por una extraña razón, yo quería consolarla. ¡Yo quería consolarla! ¿Enserio esto era verdad? Repentinas ganas de abrazar a __________(Tn), váyanse.
Mi teléfono me hizo quitar la vista perdida al televisor. Me levanté, y busqué el teléfono que estaba en mi chaqueta. Michael...
*Vía telefónica*
-Hola Mike.-Saludé a mi amigo.
-Hey, las chicas nos invitaron a ver la práctica de baile. ¿Vienes?-Dijo ni bien escuchó mi voz. ¿__________(Tn) ya se había ido del lago?
-Ahm... Claro... ¿__________(Tn) irá?-No era una pregunta anormal. Era lo que siempre preguntaba en las salidas.
-Sabes que sí. No seas idiota, y ven. Va a ser divertido ver a las chicas golpearse o caer.-Dijo riendo.
-Y tu correrás a preguntarle a Lourdes si está bien, ¿No es cierto?-Dí el golpe.
-Cierra la boca, idiota. Rápido, te esperamos en casa de Ashton.
*Fin vía telefónica*
Tomé mi chaqueta de el respaldar del sofá, luego de dar un suspiro. Tomé las llaves del auto, y me fui a la casa de Ashton.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Holiiis! Como están, piiiis?? Espero que bien. ¿Que les pareció el capítulo?
Tantas cosas que le pasan a Luke, y a la Rayis también ;)
Ya van a ver en el siguiente capítulo que más sucede :D
El nombre del capítulo es ese, porque ______ tiene varios recuerdos de lo que hacía con su papá, y los recuerdos siempre van a estar en cursiva ¿Si?
Por suerte, ya me estoy desligando de tantas cosas, pero ayer estaba en un lugar en el que hubo una perdida de gas, y me sentía re mal, con dolor de cabeza, y eso :'( Pero hoy estoy mejor, aunque lo peor es que a la noche tenía una joda y no pude ir... Shoro :(
Buaaaaaaano, las amo con todo mi corazón que es rreeeeeee grandototote xD
Fatt☆
